Por.
John Montilla
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| N°.1 |
Una
fría noche de tempestad, Nelson decidió salir a pescar. Le habían enseñado que
cuando el clima se ponía así en las noches, los peces salen a las orillas y es mucho
más fácil pescarlos, aunque puede ser un poco peligroso debido a las
serpientes, un accidente, una creciente repentina o por los mismos rayos.
Nelson Llegó
al río provisto de una linterna, bolso y un machete, a medida que tronaba y relampagueaba
y con la ayuda de la luz de su linterna, miró que en la orilla del río había
muchos peces.
Con el
machete, Nelson iba golpeando y atrapando bastante peces y en poco tiempo pudo llenar
el bolso que llevaba, entonces salió a la playa para vaciarlo en la arena para
poder seguir pescando.
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| G.M.2020 |
De
repente cuando regresaba otra vez al agua, Nelson escuchó un tremendo
trueno y al instante se le apagó la linterna,
y al mismo tiempo con el reflejo de los rayos miró una sombra enorme y sin
cabeza que tiraba una enorme atarraya de un extremo a otro del río, la recogía
y la volvía a tirar.
Nelson
se quedó quieto y muy asustado, entonces como pudo regresó a la playa en busca
de sus peces, pero no encontró nada; desde entonces él no volvió a salir a
pescar en las noches.
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| G.M.2020 |
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| G.M.2019 |
John
Montilla. Redacción y fotografías, imagen N°.1 tomada de Pixabay
Fuente:
Nelson G.C.
cuentoycobija.blogspot.com
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