Por. John Montilla
¿Trapero?
Y cual ociosa
mascota nunca viene hacía mí, al contrario, toca ir a buscarlo con un
trotecillo no tan alegre. Y el inocente colgado bocabajo en un rincón se ríe,
pero no sabe que le voy a estropear esas mechas.
Cuando está seco es liviano. Entonces, igual lo puede usar una niña o un niño, pero cuando está húmedo pesa como una piedra. Hay que ser fuerte para levantarlo, pero más fuerza se necesita para usarlo un domingo de ocio. Cuando lo paso por entre las patas de las sillas del comedor, ellas en el espejo de cerámica del piso se quedan mirándolo y dicen:
Tiene tierra. Todo un tierrero, mugre, motas, y polvo al mismo tiempo. Sus blancos cabellos se tornan de canos a grises ajados, su vida se acorta con cada trapeada, y con la otrora frondosa pelambre ya desgastada, en un rincón olvidado de la casa, su vida se acaba.
***
![]() |
| Fotografía: Gabriela pintando en el piso. J.M |
John Montilla (7-V-2022)
Divagaciones:
Parodiando a “Platero y Yo” de Juan Ramon Jiménez
Fotomontaje:
Imágenes tomadas de internet.
jmontideas.blogspot.com


No hay comentarios:
Publicar un comentario