John Montilla
“Gracias Evelyn por regalarme la idea.”
La navidad había terminado,
Tan sólo quedaban los rezagos de ella,
El árbol en un rincón ya sin adornos en una esquina.
Y en un mueble o en el piso algún elemento navideño
olvidado.
En la puerta de la entrada al patio,
un suave y colorido gorro navideño.
Un pollito negro vio en él un refugio apropiado para
abrigarse.
Como si las alas de su madre fueran.
Raudo se metió allí,
Hogar dulce hogar.
Nadie lo vio.
Mucho menos la niña que entró corriendo
y le puso encima la huella de su zapato con todo el peso
incluido.
El chillido de dolor alertó a la familia.
Corrió la tía con una olla y un palo.
¿Olla para un caldo
y garrote para la culpable?:
¡NO!
Era la medicina extrema y milagrosa heredada de los
abuelos:
Tapar el pollito agonizante con el caldero
y luego agarrar el utensilio a golpes con el palo.
Como si de un ceremonial ancestral de tambores se tratara.
Muchos dan fe de que este ritual funciona.
Alguien se atreve a aseverar un apunte científico,
no se sabe con certeza si en serio o en broma:
“Al sonar el tarro con un garrote esa acción produce ondas
de choque sonoro que es energía y esta a su vez provoca que el corazón del
pollito vuelva a latir.”
Un “Frankenstein” con pico y alas que vuelve a la vida.
Para comprobarlo bastaría con estropear un pollito
y hacer el experimento.
Un extraño “pollo-stein experiment”
Por supuesto, no lo recomiendo.
Otra persona apunta este tragicómico apunte:
“Recuerdo que, en la finca, un peón “se murió”, lo metieron
en una gran caneca metálica y mi abuela, un tío y otro peón agarraron a
garrotazos la caneca y el hombre revivió. Quedó sordo y antes de volverse a
morir, pasó 45 años totalmente aturdido.”
Tampoco es recomendable el ensayo.
Lo único cierto es que la protagonista de esta historia
Que sucedió hace algunos años
Aún lo recuerda
Y dice que aún tiene complejo de culpa.
Pobre pollo, aparte de que lo pisaron,
no pudo terminar su vida en paz.
Si no pereció en el accidente,
murió víctima del aturdimiento.
Si algún día se encuentran un pollo agonizando,
corran por un trasto y un palo
después me cuentan.
***
John Montilla (25-IV-2023)
Relatos en mi camino
Fotomontaje 1: Imágenes tomadas de internet. Fotografía 2: J.M
Historias en: jmontideas.blogspot.com


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